El valor de la tutoría en la Educación a Distancia






Introducción

La educación a través del tiempo ha sufrido notables cambios, debido a diferentes factores, uno de los más significativos, ha sido la inclusión de la tecnología al proceso de enseñanza aprendizaje, el cual ha revolucionado los escenarios educativos.

A través de la introducción de las tics a la educación, es como surge la educación a distancia, una modalidad educativa basada en la transmisión de conocimientos a través de la aplicación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la enseñanza. La misma, es una opción educativa de mucha relevancia, para aquellas personas que se le dificulta asistir presencialmente a una universidad, por cuestiones de tiempo. 

En este espacio el docente juega un papel fundamental, ya que es el mediador  entre el estudiante, el contenido, la plataforma y  la institución  educativa. En las EAD el docente se desempeña como tutor, que es “el encargado de mantener vivos los espacios comunicativos, facilitar el acceso a los contenidos, animar el diálogo entre los participantes, ayudarles a compartir su conocimiento y a construir nuevos conocimientos”, (Quiroz, 2010). 

Además de sus múltiples funciones, ¿Cuál debe ser el perfil del tutor de la Educación A Distancia?, ¿Qué rol debe desempeñar?

Con la finalidad de responder estas cuestionantes, se ha realizado el presente ensayo, donde se pretende abordar de manera clara y concisa  el valor de la tutoría en la EAD.


Desarrollo

La tutoría es un proceso de acompañamiento pedagógico, que consiste en ofrecer asesoría y orientación académica a los estudiantes, durante  su formación, con el fin, de que puedan asimilar los contenidos y de una determinada materia y así, mejorar su rendimiento académico. A través del tiempo, este  término, ha tenido diferentes denominaciones.

En las comunidades primitivas diferentes personalidades se encargaban de orientar y transmitir el conocimiento a los más jóvenes. Las madres se ocupaban de la educación de los hijos y las familias más adineradas, disponían de una nodriza que prestaba distintos cuidados a los niños y enseñaban buenas costumbres y tradiciones culturales, cuando el niño cumplía siete años, pasaba a estar bajo la tutela del preceptor o pedagogo, generalmente un esclavo, que velaba por sus costumbres y lo acompañaba a la escuela, incluso asistía con él a las clases (Lara, 2008). 

El término “mentor”, tal como señala González,(2015), procede de uno de los primeros textos de la literatura occidental, “La Odisea” de Homero. En ella, un personaje llamado “Méntor” era el educador y consejero de Telémaco, el hijo de Odiseo. Del mismo modo, podemos señalar también que en la Antigua Grecia, de los siglos IV y V a. C., ya existían las figuras de los grandes filósofos que se “tutorizaban” unos a otros.

La tutoría, como apoyo a la enseñanza y como relación personalizada, aparece también en las prácticas formativas que se realizaban en los talleres medievales. 

En la actualidad las tutorías, se pueden realizar de manera virtual, a través de la educación a distancia. Los docentes que realizan esta actividad, deben de reunir una series de competencias y habilidades, que le permita cumplir con el perfil de un docente de esta índole y además, desempeñar un determinado rol y una serie de funciones, en su práctica formativa.

En este tenor, cuando hablamos del perfil de competencias del tutor de la educación a distancia, hacemos alusión, a la

combinación de  estrategias, actividades y recursos que actúan como mediadores entre un curso y los estudiantes, con el objeto de incrementar la comprensión de los materiales didácticos disponibles dentro del entorno virtual de aprendizaje, y en consecuencia, su rendimiento académico en el contexto de educación a distancia, (Urdaneta, 2008).

De esta manera, los tutores en los procesos formativos de la educación a distancia, juegan un papel preponderante en el aprendizaje de los alumnos, es por ello, que deben de tener las competencias, habilidades y atributos necesarios, para desempeñar de manera efectiva cada una de  sus funciones.

Estas competencias y habilidades que deben caracterizar al tutor, se resumen en cuatro dimensiones fundamentales, las cuales son, la pedagógica, la social, la de gestión y la técnica.

La pedagógica, se refiere, a que los tutores deben tener las habilidades y conocimientos necesarios para poder enseñar, lo que implica, saber diseñar y llevar a la práctica de forma efectiva, cada uno de  los elementos que conlleva el desarrollo de una clase y a su vez, saber integrar la tecnologías, para aplicarlo en contextos virtuales. 

La social, por su parte, implica que el tutor, sea capaz de general y promover  un ambiente  positivo y motivante dentro del proceso de enseñanza aprendizaje, en tal sentido, debe promover las buenas relaciones humanas, saber crear una relación armoniza con sus estudiantes, ser capaz de identificar sus características y estilos de aprendizaje,  respetando sus puntos de vista y opiniones, saber comunicarse e interactuar con cada uno de ellos, creando a su vez, un espacio donde éstos puedan expresarse; cualidades que de una manera u otra, lo acercan a sus alumnos, a pesar de la distancia. 

En cuanto a la gestión, se refiere, a que el tutor, debe tener la capacidad de organizar el aprendizaje, las actividades, los foros y cada uno de los recursos propios de una educación virtual.

Por su parte, la dimensión técnica, se refiere, a que los tutores deben tener la habilidad y los  conocimientos en cuanto al soporte técnico se refiere, para poder actuar ante las posibles dificultades que los estudiantes o él mismo se encuentren en el desarrollo del curso. 

El papel de  tutor de la educación a distancia, es actuar  como  guía  y  orientador, facilitando a los participantes todas las herramientas necesarias para avanzar de manera satisfactoria en su proceso de aprendizaje. Al mismo tiempo, debe observar cómo va evolucionando el ritmo de aprendizaje del grupo y a la vez el ritmo que se previó para llevar a cabo el proceso formativo.

Además, debe planificar el programa de enseñanza, trazar los objetivos, elegir los contenidos, diseñar las actividades y buscar estrategias y materiales didácticos dinámicos e interactivos. Para todo ello, debe partir de las necesidades e intereses de los educandos. De igual manera, gestiona, organiza y coordina las actividades del grupo de participantes y diseña  foros temáticos, de dudas y de cafetería, centrando las discusiones en puntos esenciales, realiza preguntas y responde a las cuestiones de los alumnos para animarlos a elaborar y ampliar sus comentarios y aportaciones. 

Plasma de forma escrita las instrucciones de cada tarea y a su vez, la  comunica de forma oral, aclarando cualquier duda que pueda surgir, en torno a las mismas y retroalimenta a los estudiantes, cada vez que sea necesario. A su vez, establece fechas, horarios, reglas y procedimientos  para cada asignación.

Crea un ambiente agradable y motivador, que favorezca un aprendizaje significativo en los estudiantes. Propicia situaciones que estimulen la reflexión, la criticidad y la creatividad de los educandos. Estimula la comunicación, interacción y participación académica y social, de los estudiantes y sobre todo evalúa objetiva, sistemática y continuamente los conocimientos, aptitudes y rendimiento del alumno y el proceso formativo. 

Cabe señalar, que las funciones y roles que deben desempeñar un tutor, van a depender del tipo de contrato que asuma con la institución, el tipo de programa que impartirá, las características de la institución y de los estudiantes, cantidad de alumnos y asignatura.


Conclusión

Luego de finalizar este ensayo, titulado “El valor de la tutoría en la Educación a Distancia” se ha llegado a la conclusión, de que los tutores desempeñan un papel sumamente relevante, en la educación a distancia, por esta razón, se hace necesario que adquiera los conocimientos, competencias y habilidades necesarias, que le permitan desempeñar  su rol y sus funciones adecuadamente. De su desempeño como tutor, va a depender  el rendimiento académico de los estudiantes.

Su papel más importante, es, servir de mediador, el mismo debe orientar y guiar a los estudiantes, de manera que puedan construir su propio aprendizaje.


Fuentes Bibliográficas

Gonzáles,M., (2015). Antecedentes Y Evolución Histórica De La Acción Tutorial: Apuesta Por Una Educación Integral Y De Calidad. Congreso Internacional de Multidisciplinar de Investigación educativa. Recuperado Recuperado el  26 de Abril de 2019 de
http://amieedu.org/actascimie14/wp-content/uploads/2015/02/gonzalez_ana.pdf

Lara, A. (2008). La función tutorial. Un reto en la educación de hoy. Granada: Grupo editorial universitario.

Urdaneta, M. (2008). Perfil de competencia del docente como  tutor en línea para la educación a distancia. Revista de Tecnología de Información y Comunicación en Educación. Recuperado el 26 de Abril de 2019 de
http://servicio.bc.uc.edu.ve/educacion/eduweb/vol2n2/art6.pdf
















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